El Duende poema de Juan Carlos Davalos Historia del duende origenes cuento de Duende gnomo Salta History Trondheim Noruega gnomos leyenda de los Duendes en el Mundo El Duende poema de Juan Carlos Davalos Historia del duende origenes cuento de Duende gnomo Salta History Trondheim Noruega gnomos leyenda de los Duendes en el Mundo El Duende poema de Juan Carlos Davalos Historia del duende origenes cuento de Duende gnomo Salta History Trondheim Noruega gnomos leyenda de los Duendes en el Mundo El Duende poema de Juan Carlos Davalos Historia del duende origenes cuento de Duende gnomo Salta History Trondheim Noruega gnomos leyenda de los Duendes en el Mundo El Duende poema de Juan Carlos Davalos Historia del duende origenes cuento de Duende gnomo Salta History Trondheim Noruega gnomos leyenda de los Duendes en el Mundo el duende el gnomo los duendes los gnomos duendes
Imagen Dibujo El Duende
 
El Duende y su Historia ¿que es un Duende?

Según el diccionario de la Real Academia Española se llama Duende al Espíritu travieso que se cree que habita en algunas casas, causando en ellas alteraciones y desórdenes; se le suele representar en forma de viejo o niño: -parece que en esta casa haya duendes.- y otros definiciones dicen: Personaje fantástico de algunos cuentos infantiles: ejemplos -el duende le concedió a la princesa tres deseos.- Encanto misterioso, difícil de explicar con palabras: -ese chico tiene duende-

 
Por otra parte, el genial escritor salteño Juán Carlos Dávalos contaba en su poema "El Duende":
El Duende

_ Es - dijo el indio viejo, de barbas de chivato ,
empezando la historia con su habitual recato _
un hombre peticito, sombrerudo y lampiño,
forzudo como un toro, travieso como un niño.
Oculta en los bolsillos de su calzón de pana,
una mano de plomo y otra mano lana :
pregunta a quien le halla cual es la que prefiere,
y si elegía la lana, con la de plomo os hiere.
El hace en la cocina que rebalse la olla,
y él aumenta en el tulpo la dosis de cebolla.
De acuerdo con el gato, su compadre y amigo
echa pelos en la leche, se revuelca en el trigo,
a medianoche muele maíz en el mortero,
encabrita la jaca y aventa el avispero.
A la hora de la siesta cuando el sol reverbera,
se aparece a los chicos debajo de la higuera.
A jugar les convida con palabras cordiales
y en la frente les deja tremendos cardenales.
El sábado a la noche ronda la pulpería
y aporrea a los ebrios con pesada porfía ;
se enanca en el caballo, les hurta los pellones
y el pan de las alforjas lo trueca por carbones.
El duende es el demonio del mal que muerde y pasa
el que pudre los huevos, el que apedrea la casa ;
toda molestia viene de su maligna influencia,
y un solo medio existe para burlar su ciencia.
Se sabe - acabó el viejo de barbas de chivato -,
que el duende es un espíritu que tiene un gran olfato.
Para ahuyentar es bueno, según decía mi abuela
cargar en los bolsillos algo que mucha huela.
Por donde tal remedio, según lo que trasciende,
resulta peor que el duende.

 

En un párrafo de un escrito Noruego puede leerse :-"Dicen que salía a pasear, cubierto con su abrigo rojo y cuello de armiño, en un trineo arrastrado por docenas de renos blanquísimos, todos ellos llevando sonoras esquilas de plata alrededor del cuello. Los Gnomos eran tan altos como la mano extendida de un adulto (--en el año A.D. 1200, en Trondheim, Noruega, el sueco Frederik Ugarph encontró en una pequeña aldea en la casa de un pescador una estatuilla de madera que medía 15 centímetros, sin incluir el pedestal. Grabadas en éste se leía la siguiente inscripción: NISSE Riktig Stoelrrelse, que por supuesto, quiere decir: GNOMO verdadera estatura--). Preferían los pastelitos hechos de harina de cebada a cualquier otra cosa y generalmente, sólo se dejaban ver por los niños. Siempre andaban con su gorrito rojo y su casaca azul y se cubrían los pies con botas hechas de piel de reno". Otra escritura Nórdica termina diciendo:- "Hoy he visto con mis propios ojos una persona en miniatura. Llevaba un gorro rojo y una blusa azul. Su barba era blanca y sus pantalones verdes. Dijo que hacía veinte años que vivía en estas tierras. Hablaba nuestra lengua, mezclada con palabras extrañas. A partir de entonces he hablado muchas veces con el hombrecillo. Le gustaba la leche. Alguna que otra vez le vi curando animales enfermos de los prados..."


Copyright © 2005 All rights reserved. cordobaciudad.com
www.cordobaciudad.com