Estrategias
de la industria del tiempo libre
Características de la organización política
emergente de la revolución de las comunicaciones
En el Capítulo I hemos dicho:
" Que con la llamada revolución de las comunicaciones
se inicia en la cuarta fase de la evolución de la sociedad.
" Que la cuarta fase se caracteriza por la abolición
de las distancias, el dilema y la necesidad de identidad de las
personas como seres individuales y sociales.
" Que el tiempo libre es una experiencia de libertad vivida
en el tiempo de no- trabajo a través de un conjunto de
actividades individuales o sociales.
" Que el hombre emergente de la revolución de las
comunicaciones demanda vivencias espaciales y temporales que lo
identifiquen mediante el encuentro con él mismo, con el
medio o con los otros y que puede satisfacerlas por medio de experiencias
de libertad, o sea, de tiempo libre.
" Que las experiencias de libertad son el desarrollo personal,
la diversión el contacto con el lugar y el vínculo
con la gente y que de ahí provienen las cuatro dimensiones
del tiempo libre: la creativa, la lúdica, la ambiental
y la solidaria.
" Que las actividades turísticas, culturales, deportivas
y recreativas son, actualmente, las que hacen posibles esas experiencias
de libertad y que, por lo tanto, los cuatros ámbitos del
tiempo libre son el turismo, la cultura, el deporte y la recreación,
integrantes, pues, de la industria del tiempo libre.
Según nuestro enfoque,. dos de las grandes oportunidades
para los oferentes de productos de la industria del tiempo libre
son:
" La agregación de ofertas de otros ámbitos.
" La diversificación de ofertas de cada ámbito.
Para
aprovechar esas oportunidades, es necesario definir una estrategia
(o con un conjunto de estrategias).
Las estrategias de la industria del tiempo libre se deben basar
en el reconocimiento de los ámbitos así como de
los sectores y niveles participes.
Considerando que, según hemos afirmado, los ámbitos
son el turismo, la cultura, el deporte y la recreación,
ahora nos preguntamos ¿cuáles son los sectores y
niveles participes de la industria del tiempo libre?
Para responder esa pregunta, debemos entender, primero, cuales
son las características principales de las formas de organización
política que emerge de las revoluciones neolítica,
industrial y de las comunicaciones, es decir, de las cuatro fases
que hemos señalado en la evolución de la sociedad.
Pues bien, la organización política de la sociedad
de la primera fase que termina con la revolución neolítica,
(caracterizada, como hemos señalado el espacio natural
y el tiempo universa), es la llamada "sociedad acéfala".
"Éste es un tipo de sociedades no sedentarias, que
viven de la caza y la pesca, y en las que el nivel de desarrollo
económico es escaso. Se mueven en el límite de la
supervivencia, sin posibilidad de acumulación de un excedente
económico ... es este tipo de sociedades existe una diferenciación
estructural escasa, bajo el nivel de especialización y
estratificación deriva principalmente de rasgos biológicos
como el sexo o la edad. La dirección e integración
de la sociedad se efectúan por medios de roles de jefaturas
transitorios y estructuras y normas tradicionales como el linaje
y la costumbre. El poder político, por consiguiente, casi
no existe como tal poder diferenciado".
Por su parte, las formas de organizaciones política correspondientes
a la segunda fase que empieza con la revolución neolítica
y termina con la revolución industrial (caracterizada,
a su vez, por el espacio rural y el tiempo universal), son el
"imperio burocrático" primero y el "feudalismo"
después.
Apelamos a Luis Bouza - Brey a los fines de sintetizar la evolución
y características principales de ambas formas de organización
política.
Respecto al imperio burocrático, dice el profesor de la
Universidad de Barcelona:
"El imperio burocrático se caracteriza por ser una
forma política claramente diferenciada, constituida por
una burocracia desarrollada presidida por un gobernante de origen
divino, que gobierna a un pueblo heterogéneo integrado
por súbditos... la decadencia del imperio burocrático,
en general, fue debida a la excesiva demanda de recursos por parte
del centro. Esto acabó por minar la base de la estructura
económica, produciendo la extensión de la agricultura
de subsistencia, la disminución del comercio, la focalización
local del poder y la disminución de la efectividad de la
burocracia. La consecuencia de esta decadencia de los imperios
fue la aparición de una nueva forma de organización
política como el feudalismo".
En cuanto al feudalismo como forma de organización política,
dice Bouza- Brey:
" El feudalismo es un sistema basado en una economía
agrícola y en una gran autonomía local, cuyo foco
principal de poder es la aristocracia nobiliaria, relacionada
por los vínculos de vasallaje con el rey, y cuyo deber
principal consiste en la prestación de apoyo militar al
mismo... A medida que las ciudades se fueron desarrollando...
y se intensifico el trafico comercial y la producción manufacturera,
fue declinando correlativamente el poder feudal e incrementándose
el del rey. Con ello se entra en una nueva fase de la evolución
histórica, en la que aparece la sociedad capitalista y
el absolutismo como primera forma del Estado moderno".
Como hemos indicado, la revolución industrial es la bisagra
que separa la segunda y la tercera fases de la evolución
de la sociedad según la valoración del espacio y
la noción del tiempo, o sea, el paso del espacio natural
y rural al espacio urbano y del tiempo universal al tiempo convencional.
Pues bien, la revolución industrial constituye también
el principio del capitalismo moderno así, paralelamente,
la Revolución Francesa (1789) representa el origen de la
democracia contemporánea.
Como bien señala Julio César de la Vega:
"Con la aparición del liberalismo en el siglo XVIII
y su afianzamiento en el siglo XIX se consolida el sistema capitalista
moderno. La Revolución Industrial posibilito la transformación
de la producción artesanal en manufacturera en una primera
etapa y en fabril posteriormente, hecho económico que determino
el perfeccionamiento del sistema capitalista que alcanzó
un gran desarrollo y concentración expresado en la actualidad
por las empresas multinacionales. La Revolución Industrial
constituye el fenómeno económico que introduce el
sistema capitalista y paralelamente la Revolución Francesa
de 1789, es un hecho histórico- político, que junto
con aquella representan los dos instrumentos fundamentales del
liberalismo político- económico del siglo XIX. Por
esto tanto la Revolución Industrial como la Revolución
Francesa deben ser considerados como parte de un mismo proceso
dirigido a establecer y consolidar el sistema capitalista de producción".
Mientras que con la revolución industrial y el liberalismo
económico surgen los mercados nacionales, con la Revolución
Francesa y el liberalismo político alumbran los Estados
nacionales. Mercados y Estados nacionales son, de esa manera,
las características económica y política
de la tercera fase
Como bien analiza Luis Bouza -Brey:
"El concepto de modernización intenta abarcar este
proceso de cambios sociales y políticos que comienzan en
Europa a partir del feudalismo y el absolutismo, se extiende a
América del Norte y Sur, y posteriormente, durante los
siglos XIX y XX se propaga por Oceanía y los continentes
asiáticos y africano... el resultado de este proceso de
modernización, social y política, es la aparición
de una sociedad nacional moderna, organizada políticamente
en forma de Estado... en la esfera política, la modernización
consiste en la creación de un Estado nacional que, mediante
su institucionalización en un régimen político
estable, sea capaz de impulsar y conducir el proceso de modernización
social... Este proceso de institucionalización típico
del Estado implica en sí mismo el transformarlo en el foco
de identidad y conflicto de la sociedad nacional, en el que los
diversos grupos sociales pretenden participar o influir a fin
de determinar o condicionar sus decisiones".
El Estado atraviesa distintas fases, desde sus orígenes
a través de la Monarquía absoluta, hasta la crisis
actual: el Estado liberal, la crisis del Estado liberal y su transformación,
el Estado democrático social y su crisis.
Pero siempre ha sido un Estado nacional en relación con
una sociedad y un mercado también nacionales
Como también claramente ha dicho Buttiglione, ahora, las
sociedades y los mercados son mundiales y el Estado sigue siendo
nacional.
Esa es la gran novedad de la cuarta fase que se vive: la asimetría
entre sociedad y mercado mundiales, por un lado, y Estados nacionales,
por el otro, más de allá de su orientación
liberal o social.
Producto de la revolución tecnológica basada en
la informática, las comunicaciones y la automatización
del trabajo, esta "tercera ola" revolucionaria (Toffler),
que sigue a las revoluciones agrícolas e industrial, da
origen a la emergencia de un nuevo tipo de "sociedad informacional",
basada en la creación y procesamiento de la información
como fuente de productividad, gestión y poder, una etapa
histórica radicalmente nueva que se caracteriza por la
radicalización y aceleración muy intensa del cambio
social.
"Los efectos de esta revolución han sido y seguirán
siendo asombrosos: a finales de la década de los ochenta
ha barrido al comunismo, sacudido por una profunda crisis económica,
política y cultural e incapaz para adaptarse al cambio.
Ha hecho el mundo pequeño y creado una sola cultura mundial,
debido a la revolución de las telecomunicaciones y la difusión
instantánea de los acontecimientos, pautas culturales y
decisiones. Ha internacionalizado y globalizado la economía,
al crear mercados mundiales que transmiten instantáneamente
cambios de productividad, innovaciones tecnológicas, imágenes
de productos y decisiones financieras. Ha transformado radicalmente
la estructura social, haciendo obsoletos gran parte de los roles
y ocupaciones de la industrialización anterior, creando
paro estructural y marginación, cambiando la distribución
de tiempo de trabajo y ocio y haciendo emerger nuevos grupos técnicos
y profesionales ascendentes. Ha cambiando las relaciones internacionales
desplazando el poder hacia el Pacífico y sustituyendo la
anterior dialéctica entre bloques por uno nuevo mundo multipolar
que revitaliza el papel de las comunicaciones internacionales
y mundiales".
De acuerdo con la opinión del profesor de la Universidad
de Barcelona, la revolución de las telecomunicaciones ha
hecho el mundo más pequeño, ha internacionalizado
y globalizado la economía, ha transformado radicalmente
la estructura social y ha cambiado las relaciones internacionales.
Pero la organización política sigue siendo nacional.
Hay, pues una llamativa discordancia entre el cambio tecnológico,
económico y social, por un lado, y la permanencia de la
forma de organización política, por el otro.
La sociedad y el mercado emergentes de la revolución de
las comunicaciones son mundiales pero la organización política
sigue siendo nacional.
Esta asimétrica relación es, desde nuestro enfoque,
la primera y principal causa de la pérdida del liderazgo
excluyente de los Estados nacionales, característica principal
de la organización política de la sociedad y el
mercado emergentes de la revolución de las comunicaciones.
Ahora ¿cuáles son las derivaciones?
Advertimos dos grandes efectos, a saber:
" El protagonismo de diferentes sectores.
" La aparición de distintos niveles.
Ambas secuelas deben ser consideradas a los fines de definir cualquier
estrategia (pública o privada) en general y, particularmente,
de la industria del tiempo libre.
Sobre la primera derivación, sostiene Doistua:
"En el marco de la Sociedad Red, no asistimos necesariamente
a la disolución del Estado, sino más bien estamos
ante un nuevo equilibrio entre el protagonismo de otros sectores
y la pérdida de liderazgo excluyente de la administración
pública. Pero esto no significa ni su desaparición
ni el relevo en este liderazgo exclusivo por otros sectores. Se
impone la sociedad en su conjunto, como la suma de sectores y
agentes con propuestas e iniciativas de naturaleza distinta, pero
cada vez interpendientes. Consecuentemente cabe extraer la idea
de que la intervención política en la realidad de
comienzos de milenio debe ser cada vez más racional".
Antoni Fernández, de la Universidad de Barcelona, observa
que los límites entre lo público y lo privado, ataño
nítidos, se tornan ahora borrosos e imprecisos, "configurando
en un marco dentro del cual la tradicional supremacía del
Estado frente a la sociedad se encuentra limitada por la necesiria
colaboración entre agentes públicos y privados".
Sobre la segunda derivación, Rafael Ribó y Jaime
Pastor examinan la doble tenencia del poder los Estados nacionales:
" Hacia arriba "La tenencia hacia la creación
y consolidación de unidades supraestatales, que en parte
sustituyen a los Estados, y que anuncian una creciente mundialización
de la política ".
" Hacia abajo: "La tenencia hacia la localización
de muchos poderes cerca de las personas, junto el (re) surgimiento
de reivindicaciones derivadas de la identidades mucho más
localizadas".
El resultado de esta doble tenencia es la aparición de
distintos niveles desde lo local a lo global.
En síntesis, decimos que las dos secuelas de la pérdida
del liderazgo de los Estados nacionales son el protagonismo de
otros sectores y la aparición de otros niveles.
Sostenemos, pues, que el modelo de Estado relacional, propugnado
por Doistua y algunos autores, refleja la organización
política actual (nacional) pero en relación con
otros sectores y niveles.
Nos resta, ahora, determinar cuáles son esos sectores y
niveles.
Fase 1 Fase 2 Fase 3 Fase 4
ESPACIO NATURAL RURAL URBANO VIRTUAL
TIEMPO UNIVERSAL UNIVERSAL CONVENCIONAL INMEDIATO
ORG. POLITICA Sociedades acéfalas Imperio y feudalismo
Estado nacional Estado relacional
Revol. Neolítica Rev. ind. Rev. de las
comunicaciones
Sectores
y niveles de la industria del tiempo libre
Nos
planteamos a continuación ¿ cuáles son los
sectores y niveles de la industria del tiempo libre?.
Desde ya, tanto los sectores como los niveles que enumeraremos
son partícipes de la sociedad y el mercado emergentes de
la revolución de las comunicaciones en general y, consecuentemente,
de la industria del tiempo libre.
Considerando que esta industria oferta productos para satisfacer
las demandas de tiempo libre del hombre emergente de la revolución
de las comunicaciones, es lógico que ella englobe los mismos
sectores y niveles.
Nos preguntamos ¿cuáles son los sectores y niveles
que ofertan productos de tiempo libre?
Consideramos que tanto el sector público como el sector
privado son oferentes de productos de tiempo libre y, por lo tanto,
partícipes de la industria.
Humberto Gallego G. señala, en general, los diversos objetivos
de cada sector, válidos en relación con la industria
del tiempo libre.
"Mientras que el sector privado produce sólo para
responder a la demanda efectiva, es decir, para satisfacer las
demandas de aquellas personas que tienen capacidad para pagar
el precio del mercado y están dispuestas a hacerlo, el
sector público actúa con miras a satisfacer necesidades
sociales, ya sea gratuitamente, ya sea ofreciendo bienes y servicios
de interés colectivo a precios claramente inferiores a
los que regirán en el mercado".
EL tiempo libre es una demanda efectiva y también una necesidad
social. En consecuencia, tanto el sector privado como el sector
público son oferentes de productos de tiempo libre y consecuentemente
integrantes de la industria. El objetivo de satisfacer la demanda
o la necesidad será la rentabilidad económica o
el beneficio social para uno o para otros respectivamente.
Ahora bien, dentro del privado, diferenciamos el sector privado
con fines de lucro, y el sector privado sin fines de lucro. Vale
señalar que el objetivo de este llamado tercer sector,
siendo privado, es el beneficio social a semejanza del público,
pero dirigido a una porción y no al conjunto de la sociedad.
A esos tres sectores, siguiendo a Doistua, agregamos un cuarto
sector: el sector ciudadano:
"Parece existir un cierto consenso en la identificación
de los sectores que intervienen en el desarrollo del fenómeno
del ocio. No existe semejante grado de unanimidad en la denominación
de dichos sectores y consecuentemente en su contenido. Se produce
la casi unívoca segmentación en tres sectores: público
(estatal), privado con ánimo de lucro (comercial o industrial)
y privado sin ánimo de lucro (voluntario, asociativo o
tercer sector). Parece que respecto al primero, la única
ambigüedad viene motivada por las matizadas acepciones que
los términos public y state recogen en la tradición
británica, que distingue entre lo estatal y lo propiamente
público, y que le hacen no coincidir plenamente con el
sentido de lo público en el mundo latino. En cuanto al
sector comercial o industrial queda mayoritariamente identificado
como sector privado con ánimo de lucro, dependiendo del
acento puesto en la actividad comercial de intercambio de bienes
y servicios o en la actividad productiva. Mientras que en relación
con el sector denominado voluntario, asociativo o más recientemente,
tercer sector, queda patente los aspectos de acuerdo a la discrepancia
sobre: su carácter sin ánimo de lucro, su implícito
rasgo de privacidad y la matizada diferencia entre lo voluntario
y lo asociativo.
Finalmente, al margen de los sectores que logran un alto grado
de acuerdo, introducimos la consideración de un novedoso
sector ciudadano, entendido como la suma de ciudadanos que, a
través de decisiones personales, el ejercicio de sus derechos
y obligaciones, las prácticas, hábitos y consumos,
condicionan el futuro del fenómeno del ocio".
Coincidiendo con el modelo de los cuatro sectores, entendemos
al sector ciudadano como el conjunto de individuos que ofertan
productos de tiempo libre para satisfacer necesidades y demandas
con el propósito de obtener rentabilidad económica
o beneficio social, sin integrar organizaciones públicas
ni privadas. Como se ve, a diferencia de Doistua, lo enfocamos
como partícipe de la industria y, por consiguiente, como
oferente y no como demandante de productos de tiempo libre. Indudablemente,
los ciudadanos, individual o grupalmente, visto de la sociedad
o el mercado, son demandantes. Pero aquí lo examinamos
desde el punto de vista de la industria y, por consiguiente, de
la oferta.
Sostenemos, pues, que los sectores de la industria del tiempo
libre en particular son los cuatro siguientes:
" El sector público.
" El sector privado con fines de lucro.
" El sector privado sin fines de lucro.
" El sector ciudadano.
A
los oferentes de productos de tiempo libre los llamaremos agentes
de la industria del tiempo libre.
Los agentes del sector público son los gobiernos y las
administraciones públicas.
Las empresas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) son
los agentes del sector privado con y sin fines de lucro respectivamente.
Los particulares son los agentes del sector ciudadano.
SECTORES
AGENTES
Público Gobierno y administraciones públicas
Privado con fines de lucro Empresas
Privado sin fines de lucro Organizaciones no gubernamentales
Ciudadano Particulares
Siguiendo
a Dositua, situamos la descripción de los perfiles de aquellos
sujetos y colectivos que, en el marco de los sectores señalados,
toman parte en una intervención: políticos y técnicos
(sector público); empresarios y profesionales (sector privado
con fines de lucro); directivos y socios (sector privado sin fines
de lucro): y usuarios y activistas (sector ciudadano). En cuanto
a los ciudadanos, visto como oferentes y no como demandantes,
diferenciamos los oferentes directos e indirectos. Los primeros
ofertan sus productos a otros ciudadanos y los segundos, en cambio,
al sector público o el sector privado (con o sin fines
de lucro). Estos sujetos y colectivos son, desde nuestro punto
de vista, los "actores" de la industria del tiempo libre.
A su vez, basándonos en la "espiral de la intervención"
de Doistua planteamos para cada sector ( público, privado
con y sin fines de lucro y ciudadano) cuatro niveles a saber:
" El nivel local.
" El nivel regional.
" El nivel nacional.
" El nivel internacional.
Así
podemos hablar de gobiernos o administraciones públicas,
empresas ONG o particulares a escala local, regional, nacional
o internacional.
Los niveles local y regional son " subestatales". El
nivel internacional es supraestatal. Los dos primeros funcionan
hacia adentro y el tercero funcionan hacia adentro de las fronteras
territoriales de los Estados nacionales.
En líneas generales, podemos decir que el nivel local es
el municipal y también el intermunicipal, o sea, los municipios
y las mancomunidades de municipios.
El nivel regional es el de las provincias o regiones así
como de las asociaciones interprovinciales o interregionales.
El nivel nacional es el correspondiente a los Estados nacionales.
Como bien señala Doistua. "El viejo Estado de la Revolución
liberal se apresta a su revisión a manos de los que desean
la creación de entidades supraestatales o las de los que
demanda profundas reorganizaciones infraestatales".
En cuanto al nivel internacional puede ser global o no.
Aclaremos que son sectores y niveles de la industria y no del
tiempo libre.
Cuando examinamos las dimensiones, estamos analizando al hombre
que necesita y demanda experiencias de tiempo libre. En cambio,
cuando analizamos los sectores y niveles, estamos examinando la
industria de la oferta productos de tiempo libre.
Obviamente, no todo el sector público ni todo el sector
privado (con o sin fines de lucro) ni todo el sector ciudadano,
se dedican solamente al turismo, la cultura, el deporte o la recreación.
Por lo tanto, en sentido propio, decimos que las partes o integrantes
de estos sectores que ofertan productos turísticos culturales,
deportivos o recreativos son los componentes de la industria del
tiempo libre.
Cada sector y nivel (16 combinaciones) reconoce los cuatro ámbitos
que hemos señalado (64 conjunciones).
Desde cada ámbito, sector y nivel se ofertan productos
para satisfacer las necesidades y demandas de tiempo libre.
ÁMBITOS SECTORES Y NIVELES
PÚBLICO PRIVADO CON FINES DE LUCRO PRIVADO SIN FINES DE
LUCRO CIUDADANO
L R N I L R N I L R N I L R N I
TURISMO
CULTURA
DEPORTE
RECREACION
Sin duda, como veremos en el punto siguiente la estrategia de
cada oferente de productos de tiempo libre dependerá del
sito que ocupe en la tabla de ámbitos sectores y niveles
es decir, supone responder una triple pregunta ¿a que ámbito,
a qué sector y a qué nivel pertenece?. Esta triple
respuesta le dará un sitio entre 64.
Ahora bien, la clave para desarrollarlo de la industria del tiempo
libre es la capacidad de relación o más precisamente
de interrelación.
Hemos dicho en el Capítulo I que el éxito de las
ofertas turísticas, culturales, deportivas o recreativas
será directamente proporcional a la cantidad y al equilibrio
de dimensiones incorporadas y, en el Capítulo II, hemos
afirmado que el éxito de las nuevas ofertas de la industria
del tiempo libre será directamente proporcional a la cantidad
y al equilibrio de ámbitos incorporados.
Decimos ahora que el éxito de la industria del tiempo libre
será directamente proporcional a la cantidad y al equilibrio
de sectores y niveles interrelacionados.
Es imprescindible que el sector público y el sector privado
(a escala local regional, nacional e internacional y en el ámbito
turístico, cultura, deportivo y recreativo) se reconozcan
como partícipes de una misma industria.
La capacidad de relación o interrelación potencia
a cada sector ( público, privado con o sin fines de lucro,
privado sin fines de lucro y ciudadano) y nivel (local, regional,
nacional e internacional ) y a cada ámbito (turismo, cultura,
deporte y recreación) individualmente y a la industria
del tiempo libre conjuntamente.
Esta capacidad de relación o interrelación que propiciamos
supone una redefinición de los sectores y niveles acostumbrados
a desarrollarse aisladamente. Supone, en definitiva, salir de
aislamiento para ser participes de un modelo relacional.
El modelo relacional implica cambiar radicalmente ese esquema
de aislamiento.
Sostenemos, pues, que esta capacidad de relación es imprescindible
entre ámbitos de un mismo sector y nivel, y también
entre sectores y niveles de un mismo ámbito.
El modelo relacional supone que cada gobierno o administración
pública, cada empresa, cada ONG o cada particular (a escala
local, regional, nacional o internacional) siga desarrollando
sus propias actividades (turísticas, culturales, deportivas
o recreativas) según sus propios objetivos (beneficio social
o rentabilidad económica) pero aisladamente sino en relación
con los otros ámbitos y con los otros sectores y niveles
de tiempo libre.
Es común que las administraciones públicas o las
empresas privadas se agrupen pero por sector y nivel o por ámbito.
Las direcciones, empresas o cámaras (municipales, provinciales
o nacionales) de turismo, cultura, deportes o recreación
se agrupan o reúnen con sus pares o iguales. Pero no es
común ver que se reúnan como integrantes de una
misma industria.
De acuerdo con nuestro enfoque, la creación, desarrollo
o consolidación de la industria del tiempo libre supone
que los oferentes se agrupen o reúnan entre ámbitos
de un mismo sector y nivel, y también entre sectores y
niveles de un mismo ámbito.
El diseño de una "estrategia relacional" es,
desde nuestro enfoque, "la tercera oportunidad" que
se presenta para los oferentes de productos de la industria de
tiempo libre para alcanzar sus objetivos particulares de rentabilidad
económica o beneficio social, que se suma a la agregación
de ofertas de otros ámbitos y a la diversificación
de ofertas de cada ámbito.
Diseño
de estrategias de los oferentes o agentes de tiempo libre
A
partir de la definición ideológica de ámbitos,
sectores, niveles y agentes, clave para el desarrollo de la industria
del tiempo libre es la capacidad de interrelación:
" Entre ámbitos de un mismo sector y nivel.
" Entre sectores y niveles de un mismo ámbito.
Si nos preguntan cuál es o debería ser la estrategia
para el desarrollo de la industria del tiempo libre, respondemos:
la interrelación.
Este enfoque estratégico para la industria también
vale para cada agente de cada ámbito, sector y nivel. Es
decir, para los gobiernos, las empresas, las ONG o los particulares
que ofertan productos de tiempo libre.
Pasos
para el diseño de estrategias de los oferentes o agentes
de la industria del tiempo libre
Primer
paso: definir el valor del tiempo y la misión del agente
de la industria
A
los fines de la elaboración de una estrategia para cualquier
agente, la primera cuestión estratégica es definir
el valor del tiempo libre, tanto para la sociedad y el mercado
como para el agente. Dicho en otros términos ¿ Cuál
es el significado del tiempo libre? ¿ Que significa para
la sociedad y el mercado? ¿Qué significa para el
gobierno, la empresa, la ONG o el particular que elabora una estrategia
de tiempo libre?
Nosotros sostenemos que la misión de la que se habla en
materia de planificación estratégica, es la resultante
de la conjunción de ambos significados. Concretar la misión
de un gobierno, una empresa, una ONG o un particular que oferta
productos de tiempo libre, supone precisar la convergencia del
valor del tiempo libre para la el mercado, por una parte, y para
el agente, por la otra. Es decir, el punto de equilibrio entre
la experiencia de tiempo libre que necesita y demanda el mercado,
por una parte, y el producto de tiempo libre que oferta el agente,
por la otra.
Así, definir la misión de cada agente supone determinar
la/s experiencia/s de tiempo libre a satisfacer y la manera de
satisfacerlas.
Como se ha visto, el hombre emergente de la revolución
de las comunicaciones necesita identidad y demanda vivencias de
desarrollo personal, diversión, vínculo y contacto
con el ambiente y con la gente.
Sostenemos que la industria del tiempo libre en general, y particularmente
cada agente, puede satisfacerlas. Esa misión es compatible
con los objetivos de beneficio social rentabilidad económica
de cada agente. Es más: es una ventaja competitiva. El
gobierno, la empresa, la ONG o el particular que oferte productos
que satisfagan la necesidad de identidad y demanda de vivencias
alcanzará más fácilmente sus objetivos políticos
o económicos.
De los productos capaces de satisfacer esas demandas nos ocuparemos
en el Capitulo siguiente.
Segundo
paso: determinar los recursos y competencias del agente de la
industria
La
segunda cuestión estratégica es determinar cuáles
son los recursos y competencia del agente. A través de
este segundo paso, se determina cuál es su "capacidad
real de intervención" en términos de Doistua.
Dos son las cuestiones a considerar: los recursos y las competencias.
Ambas suponen conocer por dentro del agente.
A los fines de la elaboración de una estrategia, es necesario
conocer cómo se planifica, organiza, dirige y controla
la gestión de los recursos financieros, humanos y materiales
del agente que oferta productos de tiempo libre, de cualquier
ámbito, sector y nivel, sea una administración pública,
una empresa privada, una ONG o u particular.
Las competencias se relacionan con las atribuciones legales del
agente. Es decir, qué puede o debe y qué no puede
o no debe hacer desde el punto de vista jurídico. Es el
entorno jurídico, es decir, el conjunto de normas jurídicas
que condicionan y determinan las decisiones o acciones del agente.
Las competencias depende de dos variables. El sector y nivel,
el ámbito a que pertenece cada agente. El sector y nivel
las definen en general, es decir, qué derechos y obligaciones
tiene una administración pública, una empresa, una
ONG o un particular a escala local, nacional, regional o internacional.
Por su parte, el ámbito las define en particular a través
de la legislación en materia turística, cultural,
deportiva o recreativa.
Así como el valor del tiempo libre y la misión del
agente definen lo que se quiere hacer, los recursos y las competencias
definen lo que se puede hacer o sea, la capacidad real de intervención.
Esta es una condición para cualquier estrategia.
Tercer
paso: situar al agente de la industria en la tabla de ámbitos,
sectores y niveles
Definidos
el valor del tiempo libre y la misión del agente, y sus
recursos y competencias, la tercera cuestión estrategia
es situar al agente como parte de la industria.
Considerando que los agentes de la industria del tiempo libre
son los gobiernos y administraciones (sector público),
las empresas y ONG ( sector privado con y sin fines de lucro respectivamente)
y los particulares (sector ciudadano), a los fines de la elaboración
de una estrategia para cualquier agente es imprescindible ubicarlo
en un ámbito, un sector y nivel.
Como hemos dicho, la estrategia de cada oferente de productos
de tiempo libre dependerá del sitio que ocupe en la tabla
de ámbitos, sectores y niveles.
El sitio de cualquier agente es la resultante de las respuestas
a las siguientes preguntas:
" ¿A qué ámbito de la industria del
tiempo libre pertenece el agente? ¿ Oferta productos en
el ámbito turístico, cultural, deportivo o recreativo?
" ¿A qué sector de la industria del tiempo
libre pertenece el agente? ¿Oferta productos desde el sector
público, privado con o sin fines de lucro, privado sin
fines de lucro o ciudadano ?
" ¿A que nivel de la industria del tiempo libre pertenece?
¿Oferta productos a escala local, regional, nacional o
internacional?
Estas respuestas sitúan al agente, o sea, definen o determinan
su sitio entre 64.
Así se puede tratar, por ejemplo, de una administración,
una empresa, una ONG o un particular que oferta productos en el
ámbito turístico (turismo tradicional, alternativo,
social, natural, urbano y rural), cultural (prácticas y
espectáculos, desarrollo de las artes, animación
sociocultural, preservación del ambiente), deportivo (prácticas
y espectáculos deportivos, nuevos deportes, deportes para
todos y deporte al aire libre) o recreativo (paseos y parques
de atracciones, recreación doméstica, recreación
para todos, recreación al aire libre) y a escala local,
regional, nacional o internacional.
Cuarto
paso: configurar la situación relacional actual y la situación
relacional futura
La
cuarta cuestión es configurar el diagrama de flujos actuales
y óptimos del agente. Es decir, cuáles son y cuáles
cree deberían ser las relaciones con los otros ámbitos
del mismo sector y nivel, y con los otros sectores y niveles del
mismo ámbito.
La configuración del diagrama de flujos supone ocho respuestas
a sendas preguntas que varían según la situación
del agente en la tabla de ámbitos, sectores y niveles (ASN)
Supongamos, por ejemplo, que se trata de elaborar la estrategia
de una empresa que oferta productos en el ámbito turístico
y a escala local (empresa turística local). Las preguntas
a los fines de determinar los flujos serían:
Para
configurar los flujos con los otros ámbitos del mismo sector
y nivel:
" ¿Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con otras empresas turísticas locales?
" ¿Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con las empresas culturales locales?
" ¿Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con las empresas deportivas locales?
" ¿Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con empresas recreativas locales?
Para
configurar los flujos con los otros sectores y niveles del mismo
ámbito:
" ¿Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con el sector público turístico,
regional, nacional e internacional?
" ¿Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con el sector privado con fines de lucro turístico
regional, nacional e internacional?
" ¿ Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con el sector privado sin fines de lucro turístico
regional, nacional e internacional?
" ¿ Cuáles son y cuáles podrían
ser las relaciones con el sector ciudadano turístico regional,
nacional e internacional?
Cada flujo supone una doble relación: cómo acciona
o podría accionar el agente sobre los otros, por una parte
y, por la otra, cómo accionan o podrían accionar
los otros sobre el agente.
Las respuestas a estas preguntas suponen 13 flujos actuales y
13 flujos potenciales.
Los primeros configuran a la situación relacional actual.
Los segundos la situación relacional óptima. La
estrategia, entendida como manera de actuar es el tránsito
de la una a la otra.
Siguiendo este modelo para la elaboración de estrategias,
pretendemos que cualquier agente u oferente, de cualquier ámbito,
sector y nivel, puede aprovechar las oportunidades de la industria
del tiempo libre a partir de esta nueva visión.